La delicada propuesta de José Vicente Rangel por Juan Carlos Zapata


José Vicente Rangel habló ayer en su programa de TV del peligro de la brutalización de la política. Alertando que lo que arranca ahora es una simple campaña electoral, debe imponerse el verdadero sentido de la política. O sea,  el diálogo, la convivencia, y no el sentido equivocado, de que el lobo se come al lobo, o el exterminio del adversario. “Que el proceso electoral no conduzca a la caotización del país”. Viniendo de Rangel, ex-ministro de Defensa, ex-vicepresidente de la República, consejero del presidente Chávez, consejero de factores dentro del chavismo, y también enla ce con figuras y factores de la oposición, la propuesta cobra inusitada fuerza hoy. Por el escenario. Marcado por la enfermedad del Presidente. Dice Rangel que “los venezolanos estamos en el umbral” de una verdadera definición de la palabra política. Y el momento actual impone que los “factores más importantes” de la política y lo electoral intervengan (quiso decir, tomen las riendas) en el sentido afirmativo y positivo, evitando la escalada verbal para que no gane la violencia. Ello, dijo Rangel, se traduce en adoptar “una importante previsión”. Muy bien. ¿Previsión ante qué? Rangel lo dejó entrever casi al cierre del programa. Y esto hay que leerlo con lupa. Es que en uno de los confidenciales, bajo la excusa de que en la MUD se habla de gobierno de transición, y que algunos líderes se preparan para ese escenario, puso en el tablero el punto del desenlace de la enfermedad. ¿Con qué intención lo hizo Rangel? ¿Es tan grave el cuadro clínico del Presidente? ¿Lo está reconociendo? ¿Por tanto habla de convivencia y diálogo como “previsión” necesaria para lo que viene?  Surge de esto que es Rangel y no la MUD la que ha colocado este  delicado debate en el tapete. Los diputados de la MUD, en su momento, ante la Asamblea Nacional, han insistido en que el Presidente le muestre al país el parte médico. Y es cierto que tras bastidores hay quienes ponen en el tablero el punto de la transición.  Pero de manera oficial nadie lo ha abordado, y mucho menos asomar estados de gravedad y probables desenlaces. ¿A dónde apunta Rangel? ¿Qué nos está diciendo? ¿Qué sabe que los demás ignoramos?

Fuente:  RunRun.es