
Ya no valen excusas.
Ni me baila ni me aprieta ni este color no me sienta bien. Han llegado los condones a medida. Como si se tratase del traje de un elegante caballero medido y cortado por un eficiente sastre, con la ventaja de que aquí no habrá peligrosos alfileres, molestos hilvanes ni pintarrajos azules de jaboncillo que afeen tu manguerita de la alegría.
Todo gracias a un sencillo y útil patrón peneano que puedes imprimir y recortar para ubicar la herramienta sobre él y así averiguar cuál es tu talla y encargar los preservativos adecuados a tu tamaño….



