17.05.2012
12:54 PM
La flamante ministra, una exhibición contundente de la piratería
chavista desde su nombramiento hasta el día de hoy, es firme cuando dice que el socialismo, el chavismo que ella encarna, no repetirá las prácticas inhumanas y asesinas de la cuarta república, cuando adecos y copeyanos de una, sin negociar, sacaban las armas y listo. Eso es lo que dice.
No obstante, los malandros, los pranes, los jefes de mafias, los secuestradores y criminales que tiene al frente, alojados en sus aposentos del ministerio que dirige, no se andan con cuentos. Ese hato de malvivientes que ella ama y cuida para no herir sus humanidades santas y menos agredir sus Derechos Humanos, sí andan con las malas costumbres que implican matar gente, a tiro limpio sin ninguna contemplación. Hoy, en la Planta, ocurre una batalla que demuestra cómo es la cosa y quien manda. Y, por no dejar, también deja expuestas mentiras de ambas partes.



