
- ¡Vive! ¡Vive, Cristo! ¡La sangre de Cristo tiene poder!
Los pastores evangélicos comenzaron a gritar el domingo 12 agosto en el Centro Penitenciario Yare I. Intentaban interceder entre los reclusos y los funcionarios de la Guardia Nacional que se enfrentaban a tiros.
Sin miedo se atravesaron.
¡Pam!, ¡Pam!, ¡Pam!…
- ¡Vive! ¡Vive, Cristo! ¡La sangre de Cristo tiene poder!
Ese es su trabajo.
La reyerta había comenzado unos minutos antes. El olor de la pólvora se mezcló con el de la sangre y la basura y así se hizo más denso el olor de la cárcel, el acostumbrado, ese que se queda en la mente, en el paladar y en la piel. Alias “Montero”, uno de los hombres de poder del área de Los Talleres disparó primero, luego insultó a los militares dispuestos en las garitas y les volvió a disparar. Esa noche, el exceso de alcohol, y quizás de droga, lo indujo a enfrentarse solo contra “los verdes”.






**Una investigación de un periodista español señala que 


La explosión en la refinería de 

No me digas que estoy politizando el tema. Con ese chantaje burdo, propio de los comunistas, se esconde un lenguaje falso, guabinoso, oscuro; que tras la propaganda roja de orquestación, digna de los nazis. Lo único, que buscas es no asumir la responsabilidad, de un hecho que enluta a familias venezolanas, y ni sí quiera darle la cara al pueblo. Han sido 14 años, de burlas, de infamias, de engaños, de asalto al erario público, de guisos y negocios de todas clases con el petróleo, con la leche, con la verduras, con los medicamentos, y con cuanto puedan hacer negocio etc.